La Fiesta del Marisco de Vigo se ha despedido un año más con las carpas llenas de personas disfrutando del mejor marisco de la Ría. Cuatro días de fiesta en los que se han degustado más de setenta toneladas de marisco.

Las cigalas y los bogavantes a la plancha fueron de los platos más demandados, junto con el pulpo, las almejas, el arroz con marisco, las tradicionales empanadas y el menú infantil para que la gente acudiera en familia. Este año se instalaron además puestos de crepes dulces para completar la oferta de postres y se apostó por la música para animar las verbenas y propiciar que la gente se quedase en la carpa después de cenar.

En los cuatro días que duró la Fiesta del Marisco de Vigo, el buen tiempo ayudó mucho a los que se registrasen buenos datos de asistencia de público. El tren turístico hizo su función y cientos de visitantes llegaron a las carpas desde primera hora de la mañana para tomarse los primeros platos de mejillones y zamburiñas para continuar después con mariscadas completas a la hora de la comida. Y  todo acompañado de buenos vinos con Denominación de Origen Rías Baixas como Señorío do Sobral y el ribeiro Gran Solveira.

Superadas las expectativas

Los organizadores han asegurado que han visto “superadas las expectativas iniciales de esta decimocuarta edición”. Se habían estimado inicialmente 60.000 kilos de productos para la venta y finalmente la cifra se superó por encima de los 73.000 kilos.

A falta aún de datos definitivos, la organización cifra en torno a un 10% el volumen de venta de esta edición, ya que la gente se agolpó durante toda la feria en las carpas para dar cuenta de los mejores crustáceos, moluscos y bivalvos de la Ría mientras disfrutaba de las actuaciones musicales y los puestos de artesanía instalados para la ocasión.

“Es una edición de máxima asistencia. Se ha consolidado como un evento imprescindible del calendario capaz de atraer a público local y turístico”, asegura Eugenio Piñeiro, presidente de la asociación Meiramar-Axóuxeres, en unas declaraciones que recoge el periódico El Faro de Vigo. La clave, afirma, “está en ofrecer unos productos de muy buena calidad. Es lo que nos distingue. La gente se va satisfecha y se nota”.